Ayer mientras me duchaba lo decidí: ya no voy a cumplir más años. Me quedo con 28. El año que viene ya no habrá celebraciones, me ahorraré las llamadas incómodas y estereotipadas. Ya no habrá más 12 de abril...
Cada uno deberíamos poder elegir el momento en el que queremos dejar de crecer. Yo ya no me arriesgaría a cumplir más años. Ya me he arriesgado demasiado y he acabado perdiendo. Perdiéndolo todo.